Asesoría Empresarial · CDMX
Blindaje laboral estratégico y prevención de riesgos a la medida de tu empresa
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Asesoría especializada en cada área crítica de tu negocio. Te apoyamos en cualquier etapa para que tomes decisiones con certeza.
El mejor juicio es el que nunca se tiene. Creamos un escudo legal para tu empresa, analizando tus operaciones actuales para detectar riesgos ocultos y corregirlos antes de que se conviertan en demandas costosas o multas imprevistas.
Tus contratos son la base de tu tranquilidad. Olvídate de los formatos genéricos de internet. Diseñamos contratos de trabajo sólidos, claros y actualizados conforme a la ley mexicana, protegiendo tus activos, tu propiedad intelectual y definiendo con claridad las reglas del juego desde el primer día.
Manejar un equipo de trabajo es complejo. Te asesoramos paso a paso en el día a día laboral: desde cómo aplicar una sanción interna de forma correcta, hasta cómo llevar a cabo una rescisión o despido justificado y un proceso de conciliación sin que represente un golpe financiero para tu empresa.
Las inspecciones de las autoridades no tienen por qué ser una pesadilla. Revisamos a detalle las condiciones de trabajo, los rubros de seguridad e higiene de tu giro y la situación de tu personal ante el IMSS. Si la autoridad toca a tu puerta, estarás listo y con todo en orden.
La estabilidad laboral es clave para la productividad. Te apoyamos en la negociación y gestión de contratos colectivos, mediando de forma estratégica con sindicatos para mantener un ambiente de trabajo equilibrado, justo y libre de conflictos que paralicen tu operación.
Prevención Legal Integral
¿Te imaginas operar tu empresa sin la preocupación constante de un problema legal? Actuamos como tu departamento jurídico interno para que tú te dediques exclusivamente a lo que mejor sabes hacer: hacer crecer tu negocio.
La mayoría de los conflictos laborales que llegan a un tribunal no nacieron el día de la demanda. Nacieron mucho antes, en un contrato descargado de internet, en un reglamento que nunca se registró, en un despido que se manejó de palabra o en un expediente incompleto que nadie revisó a tiempo. Cuando el problema estalla, la discusión ya no es sobre quién tiene la razón: es sobre qué se puede probar.
Por eso trabajamos al revés que un despacho tradicional. En lugar de esperar a que llegue el conflicto, revisamos cómo opera tu empresa hoy y corregimos lo que puede volverse una contingencia mañana. Diseñamos contratos individuales que reflejan la realidad de cada puesto, reglamentos interiores de trabajo bien construidos, y protocolos internos —de sanciones, de rescisión, de atención a quejas— que le dan a tus mandos medios un procedimiento claro en vez de improvisación.
Ese trabajo tiene un efecto que las empresas suelen notar tarde: cambia la relación de fuerzas. Una empresa con su documentación en orden negocia desde otro lugar, porque la contraparte y la autoridad ven de inmediato que hay soporte detrás de cada decisión. Una empresa sin papeles negocia a ciegas y casi siempre paga de más, no porque haya actuado mal, sino porque no puede demostrar que actuó bien.
Más que entregar documentos, te entregamos tranquilidad. Tu empresa queda blindada desde los cimientos y lista para superar cualquier revisión, antes de que el problema siquiera toque a tu puerta.
Incluye la revisión de tus contratos individuales de trabajo, la elaboración o actualización de tu Reglamento Interior de Trabajo, la definición de protocolos internos para sanciones y rescisiones, y la organización de los expedientes de personal. El objetivo no es acumular documentos, sino que cada decisión que tome tu empresa quede respaldada y sea demostrable si alguien la cuestiona.
En nuestra experiencia, las empresas pequeñas son justamente las más expuestas: suelen operar con acuerdos verbales y sin un procedimiento escrito para sancionar o terminar una relación laboral. Cuando llega un conflicto, esa informalidad se traduce en falta de respaldo. Un reglamento bien hecho y aplicado con consistencia es de las herramientas más baratas y más útiles que puede tener un negocio. En una primera revisión te decimos si tu caso lo amerita y por qué.
La diferencia suele ser de varios órdenes de magnitud. Un esquema preventivo es un costo previsible y planeable; un conflicto laboral implica honorarios, tiempo de tus directivos, el monto de una eventual condena y, sobre todo, incertidumbre durante meses. En la mayoría de los casos que atendemos, el costo total de la prevención equivale a una fracción de lo que se termina pagando en una sola contingencia.
Depende del tamaño de la plantilla y del estado en que se encuentre la documentación. Una empresa pequeña con papeles razonablemente ordenados puede quedar al corriente en pocas semanas; una con años de operación informal requiere un trabajo por etapas, priorizando primero lo que representa mayor riesgo inmediato. En la primera revisión te decimos con claridad en qué situación estás y qué se atiende primero.
Defensa ante demandas y conciliación
Un citatorio de conciliación o una demanda laboral pueden llegar de sorpresa a cualquier negocio, sin importar si eres un pequeño emprendedor o una empresa consolidada. Si no contabas con asesoría legal y hoy tienes un problema en el escritorio, respira: nosotros tomamos el control.
El primer error que comete una empresa que recibe un citatorio es tratarlo como un trámite. El segundo es reaccionar tarde. Antes de que un asunto llegue a juicio suele haber una etapa de conciliación, y lo que ocurre ahí condiciona todo lo que venga después: los montos que se ponen sobre la mesa, la información que revelas y la posición desde la que negocias.
Por eso lo primero que hacemos no es contestar, es entender. Revisamos el expediente del trabajador, la documentación que existe y la que falta, y calculamos cuál es la exposición real de la empresa. Solo con ese número sobre la mesa se puede decidir con cabeza fría si conviene cerrar el asunto en conciliación o sostener la posición. Esa decisión es estratégica y económica, no emocional, y es justo donde una empresa mal asesorada pierde dinero: aceptando lo primero que le ofrecen o peleando algo que no le conviene pelear.
Diseñamos una defensa ágil enfocada en resolver el conflicto con el menor impacto económico posible. Nuestro objetivo principal es salvaguardar tu patrimonio: peleamos para que el dinero de tu empresa se quede en tu empresa, resolviendo la contingencia de manera rápida y eficiente.
Y cuando el asunto se cierra, hacemos algo que la mayoría de los despachos no hace: te decimos qué lo originó. Un conflicto laboral casi siempre señala una falla de procedimiento que va a repetirse con el siguiente trabajador si nadie la corrige.
Lo primero es no dejarlo para después y no acudir sin preparación. Reúne el expediente completo del trabajador —contrato, recibos de nómina, incidencias, cualquier documento firmado— y búscanos antes de la audiencia. Lo que se dice y se ofrece en esa etapa marca el resto del asunto, y llegar a improvisar es la forma más común de terminar pagando de más.
Rara vez conviene. En esa audiencia se manejan cifras, se valora lo que cada parte puede respaldar y se toman decisiones difíciles de revertir. Del otro lado normalmente sí hay representación. Ir sin asesoría significa negociar sin saber cuál es tu exposición real ni qué tan sólida es la posición de la contraparte.
Depende de qué tan sólida sea tu documentación y de cuál sea la exposición real del caso. Cerrar el asunto en conciliación da rapidez y un costo conocido; sostener la posición puede convenir cuando la empresa tiene respaldo firme y el reclamo es desproporcionado, pero implica tiempo e incertidumbre. Esa decisión se toma con un número calculado enfrente, no por intuición, y ese cálculo es de las primeras cosas que hacemos.
Varía mucho de un caso a otro: influyen la antigüedad del trabajador, su nivel salarial y lo que se esté reclamando, y a eso se suman los honorarios y el tiempo que consume del equipo directivo. El punto importante es que ese monto puede estimarse desde el inicio: en la primera revisión te damos el rango de exposición para que decidas con información y no con incertidumbre.
Inspecciones de la Secretaría del Trabajo e IMSS
Una visita sorpresa de las autoridades del trabajo no tiene por qué ser el fin de tu negocio. Sabemos que las multas por falta de cumplimiento pueden acabar con años de esfuerzo y, en el peor de los casos, forzar un cierre definitivo.
Una inspección no se gana el día que llega el inspector. Se gana antes, cuando la empresa ya tiene en orden lo que le van a pedir. El problema es que casi nadie sabe exactamente qué le van a pedir, y ahí es donde las empresas cumplidas terminan multadas: no por incumplir el fondo, sino por no poder acreditarlo en el momento.
Una revisión rara vez se limita a los contratos. Suele alcanzar las condiciones generales de trabajo, los rubros de seguridad e higiene propios de tu giro, las comisiones internas, la capacitación documentada y, del lado del IMSS, la situación de tu personal y sus cuotas. Cada uno de esos rubros se acredita con papel, y el papel o está listo o no está. Lo que aplica exactamente a tu empresa depende de tu actividad y tu plantilla: eso es lo primero que revisamos contigo.
Nosotros trabajamos en dos momentos. Antes, revisando tu empresa con el mismo criterio con que la revisaría la autoridad y corrigiendo lo que falte mientras todavía hay tiempo. Y durante, acompañándote en la visita: qué se entrega, qué se responde, qué queda asentado en el acta y qué observaciones conviene aclarar en ese momento en lugar de dejarlas correr.
Si te enfrentas a una inspección, te acompañamos hombro a hombro para solventarla con éxito y sin pánico. En Góngora y Asociados conocemos el camino exacto para evitar sanciones catastróficas, garantizando que tu capital se mantenga intacto y que tu negocio siga operando con total normalidad.
El alcance cambia según el giro y el tamaño de la empresa, pero por lo general se revisan las condiciones generales de trabajo, los aspectos de seguridad e higiene propios de la actividad, las comisiones internas, la capacitación y la formalización de la relación laboral. Casi todo se acredita con documentos, así que el orden del expediente pesa tanto como el cumplimiento de fondo. En una auditoría previa te decimos qué te van a pedir a ti en concreto.
No es lo que recomendamos: además de complicar tu situación, deja constancia de una actitud que juega en tu contra. Lo sensato es verificar que el inspector se identifique y presente la orden de visita, y a partir de ahí atender la diligencia de forma ordenada y acompañada. Si algo no está en orden, hay maneras de manejarlo mientras la visita ocurre; cerrar la puerta no es una de ellas. Si te llega una visita, márcanos en ese momento.
Después de un acta hay una ventana de tiempo para responder, y es la etapa que más empresas desaprovechan por dejarla correr. Si ya tienes un acta en la mano, lo prioritario es que alguien la revise de inmediato: qué observaciones se pueden solventar con documentación que ya existe, cuáles requieren una corrección de fondo y qué conviene presentar. Tráenosla y te decimos en qué situación estás.
Varían mucho: influyen el tipo de observación, su gravedad y cuántos trabajadores alcanza. Lo que suele sorprender a las empresas es que una misma situación puede generar varias observaciones a la vez, y ahí es donde los montos escalan hasta volverse críticos para un negocio pequeño. Por eso conviene atenderlas apenas aparecen, en lugar de esperar. Si quieres saber a qué está expuesta tu empresa hoy, eso se mide en una auditoría previa.
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Somos una firma de asesoría integral para empresarios y empresas de todos los tamaños. Nos encargamos de poner la balanza de tu lado — sin importar el escenario, te apoyamos para sentar bases sólidas, optimizar operaciones y alcanzar el éxito.
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40 años defendiendo el equilibrio laboral.
Nuestra firma nació hace cuatro décadas bajo la visión de nuestro fundador, el Lic. Jaime Góngora. Hoy, el legado continúa con el liderazgo del Lic. Iván Góngora, consolidando un despacho familiar que fusiona la experiencia de una trayectoria histórica con la innovación de la práctica legal moderna.
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Conocemos el derecho laboral desde todos sus ángulos. Defendemos con la misma firmeza y estrategia tanto los derechos de los trabajadores como la estabilidad y el patrimonio de los patrones. Conocer ambas partes nos permite anticipar cualquier escenario.
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Hemos tenido el orgullo de asesorar a empresarios y empresas de todas las escalas. Desde corporativos consolidados hasta negocios locales y PYMES que apenas inician su camino.
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